La cuantificación del rendimiento físico y deportivo utilizando medios tecnológicos se ha convertido en algo imprescindible en el fútbol. Cada vez más preparadores físicos y entrenadores utilizan instrumentales que aportan información objetiva del proceso de entrenamiento, lo cual permite valorar el grado de esfuerzo que un determinado estímulo produce a los futbolistas ayudando así a planificar de una manera racional las cargas de trabajo (1,9).
Esta forma de prescribir los estímulos de entrenamiento basada en evidencias científicas requiere de la monitorización sistemática de diversas variables de interés para el rendimiento con la intención de entender cómo responden los futbolistas a diferentes tipos de entrenamiento y determinar el nivel de intensidad que debe aplicarse en cada momento para optimizar las adaptaciones buscadas (1,10,11). Sin embargo, en muchas ocasiones las tecnologías necesarias para cuantificar el entrenamiento son costosas y/o no pueden trasladarse fuera del laboratorio, lo cual limita su uso en clubes y equipos con escasos recursos. En este sentido, el presente artículo discutirá la validez, fiabilidad y usabilidad de una aplicación para iPhone llamada My Jump que permite valoraciones de la fuerza, velocidad y potencia de los miembros inferiores en el propio campo de manera precisa y asequible.